La controversia en la aplicación del IR en la distribución de utilidades de sucursales

Por Edwin Vilca, gerente senior de PwC.

Uno de los aspectos que más controversia genera respecto a la Ley de Impuesto a la Renta (IR) se originó por la interpretación de la Sunat de la base imponible y la “retención” del IR, aplicable sobre las utilidades de las sucursales en el país de las empresas extranjeras, en favor de su titular en el exterior.

La norma precisa que “en el caso de sucursales u otro tipo de establecimientos permanentes de personas jurídicas no domiciliadas, se entenderán distribuidas las utilidades en la fecha de vencimiento del plazo para la presentación de la declaración jurada anual del IR, considerándose como monto de la distribución, la renta disponible a favor del titular del exterior”.

Un punto en el que todos podemos coincidir es que los conceptos que se regulan son los de dividendos u otra forma de distribución de utilidades, así como el momento en el que se devenga la aplicación del IR. Sin embargo, se introduce un elemento adicional que no tiene definición propia: “la renta disponible”. ¿Deberíamos entenderlo como equivalente a dividendo o utilidad? Independientemente de la respuesta, podemos interpretar que solo deviene en tal en tanto sea “disponible” en favor del titular del exterior. Es decir, en caso contrario, no tendrá dicha calificación.

No obstante, la discrepancia con la Administración Tributaria surge más adelante, en el momento en que la norma agrega que la base imponible incluirá la “renta neta de la sucursal incrementada por los ingresos por intereses exonerados y dividendos u otras formas de distribución de utilidades u otros conceptos disponibles (…)”.

Para la Sunat, la base imponible debe ser aquella que corresponde a la renta neta de la sucursal peruana. Es decir, la que se obtiene luego de agregar la utilidad (o pérdida) contable antes de impuestos, los ajustes dispuestos por las normas tributarias (adiciones y deducciones), más cualquier otro concepto normado.

Sin embargo, esa representa una interpretación literal, pero parcial, pues deja de lado que aquello que se está regulando son los dividendos (u otra forma de distribución de utilidades), cuya naturaleza implica que se obtengan de un Estado Financiero siempre que resulten disponibles; y sin considerar las adiciones y deducciones tributarias, ya que, de no ser así, se estaría vulnerando una serie de principios de nuestro sistema fiscal.

Si bien una sucursal no es una persona distinta de su matriz, dado que carece de personería jurídica para fines societarios, el legislador establece una ficción legal bajo la cual presume que las sucursales también distribuyen utilidades en un determinado momento, entiendo a estas como las realmente disponibles. No obstante, en ningún momento se señala que estas tienen una naturaleza diferente a los dividendos ordinarios, por lo que el tratamiento tributario debería ser el mismo.

Visto de esta manera, la base del cálculo de IR debería considerar solo las utilidades de libre disposición contables, debido a que la renta neta del ejercicio (o utilidad tributaria) es aquella regulada únicamente para fines de la determinación y pago del IR. Es decir, esta no refleja realmente los resultados financieros de ninguna empresa o sucursal. No olvidemos que puede existir una utilidad tributaria aun cuando financieramente haya existido pérdida en el ejercicio o en los precedentes.

En otras palabras, interpretar de forma aislada el concepto de “renta disponible” como similar a “renta neta” vulnera los principios de capacidad contributiva e igualdad tributaria del artículo 74 de la Constitución, los cuales ofrecen garantías al contribuyente y limitan la potestad de la Administración Tributaria. Por ejemplo, considerar la utilidad tributaria como base imponible de las rentas disponibles de las sucursales, supone tributar sobre una utilidad de la que no necesariamente se dispone.

Finalmente, si la posición de la Administración Tributaria procede, se evidenciaría la vulneración del principio de no confiscatoriedad, dado que el artículo 55 de la Ley del IR ya considera como otra forma de distribución de utilidades a las adiciones efectuadas en la determinación del impuesto, siempre que signifiquen una disposición indirecta de renta que no volverá a pasar control tributario.

Fuente: desafios.pwc.pe

Déjanos tus comentarios

Share This Post

Post Comment